Lo Bueno. La aplicación de cadena perpetua a delincuentes peligrosos puede ser necesaria para proteger a la sociedad de individuos irreformables, garantizando asà la seguridad pública a largo plazo y disuadiendo futuros delitos graves.
Lo malo. Puede negar la posibilidad de rehabilitación y reintegración, perpetuar un ciclo de venganza y desviar recursos de la prevención y rehabilitación. Los errores judiciales irreversibles son un riesgo, condenando a personas inocentes. Además, contribuye a la superpoblación carcelaria y condiciones inhumanas, generando problemas sociales y financieros sin abordar efectivamente la delincuencia. |